BONJOUR PARIS !!!

 

Notre Dame.

Paris es una de las ciudades mas visitadas del mundo. Por la catedral de Notre Dame desfilan anualmente doce millones de extranjeros. Quienes tuvimos la suerte de recorrer sus medievales naves góticas nos sentimos transportados en el tiempo. De pronto el majestuoso sonido de las campanas nos trajo la memoria del jorobado Quasimodo habitante del alto campanario segun la novela de Victor Hugo “Notre Dame de Paris”. Da la impresión de que su patética figura se mueve entre las amenazantes górgolas. Notre Dame es el símbolo de Paris y ocupa su centro geográfico. Fue edificada sobre un templo pagano de la ciudad romana de Lutetia. comenzando la construcción en el año 1163 y terminándose  la obra  setenta años después.

 

Como ubicarse en París

 El lugar donde se encuentra Notre Dame es la famosa Ile de la Cité isla compartida con la mas pequeña pero igualmente bella edificación gótica de la Santa Capilla. El río Sena corre  de Este a Oeste y divide a Paris en dos mitades: norte y sur. Para el turista es importante tenerlo en cuenta porque las indicaciones  se dan diciendo por ejemplo que el Palacio Real , el Museo del Louvre y “Les Champs Elisées” están en la costa derecha, en francés “Rive Droite”. En cambio el Museo d’Orsay,. Les Invalides y la Torre Eiffel están en la costa  izquierda –sur- o Rive Gauche”. Otra característica que conviene recordar es que Paris está dividida en 20 distritos denominados “Arrondissement”,  El primer arrondissement está situado en el centro de la ciudad y los siguientes se van alejando del centro en forma circular y en el sentido de las agujas del reloj.  Por ejemplo el Louvre está en el primer arrondissement y el Arco de Triunfo en el octavo. Frecuentemente se menciona el “arrondissement” para ubicar lugares de interés. Los arrondissements están divididos en “quartiers” (barrios) cuyos nombres están asociados con alguna característica especial. Es famoso el “quartier latin” (barrio latino). Si en la dirección que se busca figura el  Código Postal (Zip Code) los dos últimos dígitos indican el arrondissement. Si el código fuera 75015  corrresponde al arrondissement 15. Al área metropolitana (Paris y alrededores, para nosotros “gran Paris”) lo denominan Ile de France.

 

El Metro

El eficiente subterráneo de Paris. llamado “metró” cubre toda la ciudad. Es difícil  que un lugar turístico se halle a mas de tres cuadras de una estación del Metro.Talvez sea atractivo viajar por una línea de superficie. Pero es complicado porque presupone conocer las calles y paradas.. Para el turista, fuera del area clásica -que conviene cubrir a pie- la solución es el Metro. Despues del primer día de aclimatación cualquiera puede viajar sin inconvenientes por Paris con un plano del Metro.

 

 Paris, considerada como metrópoli, es relativamente chica, bastante mas pequeña que Buenos Aires o Chicago. En las estaciones del Metro dan gratis al extranjero el Plan de Paris (mapa de la ciudad) Ese mapa hay que tenerlo siempre a mano poque es el mejor guia del visitante. (Dice usted. que mejor sería una mademoiselle? Talvez, pero sigamos con el relato).

Tambien venden  -solamente al extranjero- un Pase para viajar sin límite de veces en todos los medios de transportes parisinos y un Pase para entrar en todos los museos y lugares de interés a mitad de precio de lo que se paga normalmente por un plazo variable de días y costo acorde. No hace falta que se invoque ser extranjero porque apenas uno pronuncia la primera frase en francés el agente de la ventanilla ya sabe que  somos turistas.y automáticamente nos da el Plan de Paris.y nos pregunta si queremos los Pases. No hay que dudar en adquirir los Pases: convienen. Si me permiten un argentinismo: re-convienen. No es solamente por el beneficio económico sino porque de esa manera se evitan todas las colas y pérdidas de tiempo en comprender al vendedor de la ventanilla, pagar, recibir cambios, etc. Los pases son llaves que abren todas las puertas indicadas en su texto.

 

En el  Metro se tuvo en cuenta que San Martín vivió sus últimos años en Francia y desde ahí pasó a la inmortalidad,  porque denominaron  “Argentine” a una estación  de la línea “A”  donde hay un busto del  Libertador. Pasé un par de veces y me impactó que el busto de San Martin tuviera siempre flores frescas.

 

Bateau Mouche

Un viaje en lancha (bateau) por el  Sena complementa perfectamente los recorridos terrestres porque presenta a Paris desde una perspectiva distinta. Las lanchas parten cada hora y  pasan por debajo de una veintena de puentes, casi todos artísticamente decorados. Hay varias empresas de lanchas, todas muy buenas. La Bateau Mouche  es la mas conocida.

 

 

La Ville Lumiere

Una simpática leyenda dice que a todos los niños la cigueña los trajo desde Paris. Lo cierto es que Paris acumula una riqueza cultural que sí trasciende internacionalmente. Los turistas van para apreciarla in situ. Es impresionante la cantidad de piezas culturales que la ciudad encierra. Se necesita por lo menos una semana para visitar, sin detenerse por detalles, los grandes museos y demas lugares de interés. Antes de viajar a la Ville Lumiere conviene consultar literatura adecuada sobre el tema. La bibliografía es extensa, casi inagotable. Pero si no se dispone de tiempo estas humildes líneas, basadas en vivencias, pueden suplir la información sofisticada. Todo está tan bien señalizado en París que no es totalmente indispensable depender de guías, pero si se prefiere hay tours guiadas multilingues de la ciudad  y Versailles en confortables omnibus.  Sin embargo valerse por sus propios medios en Paris es perfectamente factible y una agradable experiencia que perdurará en nuestra memoria.

 

Determinación del itinerario

En los días previos a la partida o ya alojados en el hotel parisno, con el Plano de Paris a la vista, conviene fijar un itinerario para recorrer caminando los sectores clásicos a ambos lados del Sena : “Gauche” y “Droite”, o sea costa izquierda y costa derecha . El recorrido a elegir dependerá de la preferncia personal y del tiempo disponible.  Nada hay que temer: el area de interes turístico tiene menos de seis kilómetros, fácil de cubrir a pie, yendo sin prisa. En cualquier momento se puede modificar el modo bípedo y tomar el metro o un taxi. Tambien hacer un alto y entrar a un café o restaurant de los tantos que abundan en Paris con platos realmente apetitosos. Atraídos por  ese aspecto gastronómico parisino llegan ingleses, holandeses y alemanes -especialmente los fines de semana- en los trenes de Alta Velocidad. Londres está a tres horas de Paris en tren y 45 minutos en avión. Normalmente los visitantes ven un show en el Moulin Rouge, Follies Bergeres o el Teatro de la Opera. Y después ...“Bon appetit!”

 

El idioma

No es indispensable saber francés para ir a Paris. En todos los hoteles, museos, teatros y restaurantes céntricos hay quienes hablan inglés y frecuentemente español, ya que los franceses son habitués de la Costa del Sol, y Paris está a una hora de vuelo de Madrid. Nuestra guía era una “parisienne” ( nativa de Paris) pero hablaba un español gramaticalmente perfecto, casi sin acento. Contó que tenia una tía francesa en la Costa del Sol y la guia pasaba anualmente tres meses en España. Pese a ello yo le dije: “A mi hablame francés (s’il vous plait!), lo estudié en la escuela y antes de venir lo repasé. Si algo no comprendo te preguntaré en inglés o español. Pero no quiero desperdiciar esta oportunidad de escuchar francés estando en Paris”. Así fué a partir de ese momento.

 

 En el hotel había canales de TV franceses, españoles, alemanes, holandeses e ingleses. Me propuse ver exclusivamente canales en francés. El primer día el francés me pareció chino. No lo entendía y me sentí decepcionado. El segundo día empecé a distinguir palabras y frases cortas. Los locutores franceses hablan muy rápido y cuando yo entendía una frase el locutor estaba en la tercera. De a poco fuí mejorando porque muchas palabras y frases se repiten, de modo tal que en la víspera de nuestro viaje de retorno estaba muy contento con mi progreso. Me conformaba pensando que hasta Napoleon Bonaparte (antes Buonaparte) siendo descendiete de familia italiana –nacido en Corsica- tuvo que soportar  que sus compañeros de la Academia Militar se sonrieran al escuchar su mal francés, pero luego fué Emperador de los franceses. (No, seguro que yo no llegaré a tanto! Ya lo sé).

 

Nobleza obliga

Sin embargo ayuda saber algunas frases de francés básico como para quebrar la frialdad introductoria. Muchas de ellas están incluídas en los manuales de turismo. No cuesta nada decir: “Bonjour madame’,  “excusez moi, monsierur”, o “merci”. A pesar de que los franceses tienen  fama de antipáticos , debo manifestar, en honor a la verdad, que esa aseveración no es exacta o está erróneamente generalizada. A quienes hice preguntas me respondieron con total cortesía. Se esforzaron por ser serviciales mas de lo que yo esperaba de ellos. Ese trato cordial contribuyó a que todos los de mi tour nos sintiéramos satisfechos. Un proverbio alemán dice “Feliz como Dios en Francia”. Por una semana también nosotros pasamos como pequeños dioses en Paris. Noblesse obligue!

 

 Puede ser, sin embargo, que en la temporada alta de turismo (primavera) los parisinos se cansen de responder a los miles de turistas que inundan la ciudad. Nosotros fuimos a fines de marzo, cuando hay pocos turistas, lugar disponible en los hoteles, teatros, restaurantes y los precios son considerblemente menores. Es al final del invierno, el clima es templado, ideal para caminar en la ciudad. En realidad no es necesario molestar a los vecinos con preguntas porque Francia y Paris en particular tienen suficiente información turística accesible en todo el mundo por Internet  (www.francetourism.com), en Office du Tourisme de la Ville de Paris (127 av. des Champs Elysées) y otros lugares de Internet. En la ciudad hay oficinas para atención del turista en los aeropuertos De Gaulle y Orly, en todas las estaciones ferroviarias, Torre Eiffel, etc. Recordemos que en varios países europeos el turismo es la industria mas importante y está sustentada por una organización acorde. Todo fué preparado para que el turista venga a Paris, pase bien y tanga ganas de volver. Paris es una de esas ciudades que merece ser revisitada.

 

Lugares clásicos para ver

Todo Paris es digno de ser visto y andando se descubren sus encantos.. Algunos sitios se parecen a sectores de Buenos Aires, fundamentalmente por la arquitectura francesa porteña. Se entiende entonces porqué alguien bautizó a Buenos Aires como “Paris de América del Sur”

Paris es una típica ciudad europea y difiere totalmente de cualquier ciudad de los Estados Unidos de Améric. Los libros de turismo coinciden en el listado de lugares clásicos cuyos nombres son familiares.  Lo siguiente es un resumen que no pretende ser exhaustivo:

Arco de Triunfo: construido por Napoleón en recuerdo de sus campañas militares. Es el mayor arco triunfal del mundo bajo el cual se encuentra la alegórica Tumba del Soldado Desconocido El monumento es muy visible por su ubicación central en la Plaza de la Estrella donde se cruzan numerosas avenidas. Desde la terraza del Arco se tiene una vista panorámica de la ciudad.

Torre Eiffel: 307 m. de alto. Fué construída en 1889 para la Feria Internacional de Paris y desde entonces es un ícono de la ciudad. Desde el observatorio superior se tiene una vista panorámica de 360 grados. La torre por su altura es una buena referencia. Yo la buscaba con la vista  para estimar mi posición real en el plano.

Jardines deTrocadero y Palacio de Chaillot: desde la hermosa fuente central de los jardines se tiene una espectacular vista de la Torre Eiffel

La columna de plaza de la Bastilla: es de bronce y está en el lugar donde se encontraba la famosa prisión destruída el 14 de julio de 1789, acto inicial de la Revolución Francesa

La Pirámide de vidrio del Louvre: es una moderna estructura que sirve de entrada al famoso museo. Al momento de su inauguración fué resistida por parte de la opinión ciudadana porque se dijo que no armonizaba con el edificio, pero ahora ya está aceptada y gusta al público.

El Louvre: es el museo más grande de Francia y uno de los mas importantes del mundo. Desde la pirámide de vidrio de ingreso se desciende a un hall de distribución con boleterias, ventas de souvenir y restaurantes.. Por pasillos se llega a las entradas de las tres alas del museo, llamadas Richelieu, Sully y Denon. El turista puede tomar una tour guiada, o alquilar cassettes explicatorios o recorrer el museo por su cuenta que es lo que hicimos por razones de tiempo disponible. Una sola visita al Louvre no es suficiente para apreciar las centenares de obras de arte existentes. El edificio es en sí un maravilloso palacio y hay mucho para caminar, tanto que los de mimgrupo decidimos  andar casi sin detenernos y dedicar tiempo a las obras por nosotros preseleccionadas: La Monalisa (conocida tambien como La Gioconda), la Venus del Milo. a la Victoria de Samotracia, el Escriba Sentado, Croton de Milona, Cupido y Psyche y la Balsa de la Medusa.

Museo d’Orsay: sería imperdonable no ver la mayor colección  mundial de  impresionistas, post-impresionistas y Art Niouveau. En el Museo d”Orsay están las inmortales obras de Manet, Renoir, Cezanne, Degas, Van Gogh, Matisse, Pizarro y otros. Todas son obras universalmente conocidas. El edificio es una antigua estación ferroviaria magistralmente reciclada..

Versailles: el palacio construído por Luis XIV en las afueras de Paris es una joya arquitectónica que vale la pena concer pero hacerlo toma un día entero.

Centro Pompidou: en él funcionan el Museo Nacional de Arte Moderno, la Biblioteca Pública de Información y el Centro de Creación Industrial.

Montmartre: en la colina mas elevada de Paris se destaca la blanca  siliueta de la Basílica del Sacré-Coeur (Sagrado Corazón), siempre visible a la distancia en el paisaje parisino. Desde la cúpula de la Basílica se tiene la mejor vista de Paris. En la plaza  del bohemio barrio de Montmartre se reunen numerosos artistas y los parroquianos se mezclan con turistas en los cafés y restaurantes. Al pie de la colina está el Moulin Rouge, donde nació el can-can y es escenario de  shows con artistas internacionales.

Plaza de la Concordia: es una de las mejores plazas de Europa  Durante la Revolución Francesa se llamaba Plaza de la Revolución y en ese lugar estaba la guillotina donde innumerables personas fueron decapitaddas, entre los notables: Luis XVI Rey de Francia, su esposa María Antonieta, Charlotte Corday  (quien apuñaló a Marat en el baño), los mismísimos jefes revolucionarios Danton y Robespierre y hasta el inventor de la guillotina  (Rodaron muchas cabezas pero no las de Madame de Pompadour, ni Brigitte Bardot. Por favor no hacer preguntas capciosas! Los franceses no son tontos!).

La Madeleine: es un hermoso edificio de estilo griego parecido al Partenón. Durante su construcción se cambió cuatro veces la decisión de su destino.  Es una iglesia católica con buenas esculturas,

Iglesia del Domo de los Inválidos: Es un magnífico edificio del período clásico francés y tumba de Napoleón Bonaparte y otros héroes franceses. La cúpula tiene 100 metros de alto y es visible desde gran distancia.

El Gran Arco de la Esplanada de la Defense: es un moderno y colosal arco de triunfo pero la estructura está diseñada como edificio donde funcionan oficinas y locales comerciales. Luce mejor iluminado de noche.

Bosque de Boulogne: dedicado por Napoleón III a la ciudad. Tiene pistas de carreras y lugares de diversión entre el magnífico arbolado.

Le Marais: antes fué un pantano pero ahora es un caro distrito residencial con finas boutiques, antiguedades, cafés y museos, entre ellos el Museo Picasso donde está la mayor parte de las obras del artista hispano.

La Sorbonne y el barrio latino: es la zona de los estudiantes de la Universidad  de Paris llamada La Sorbonne y otros centros académicos. Hay numerosas librerías, restaurantes económicos y bares. El  enorme domo del Pantheón domina la zona. En la cripta del Pantheón yacen ciudadanos ilustres de Francia

 

Apreciaciones finales

Para ver lo hasta aquí mencionado empleamos seis días completos. Salíamos del hotel luego del desayuno y regresábamos de noche. Nos pareció tan interesante que el tiempo pasó velozmente como el sueño de una noche de verano.En vísperas de nuestro vuelo de regreso me tomé la tarea de preguntar individualmente a los componentes de la tour sus impresiones sobre Paris. Los viajeros eran de distintas edades, nacionalidades, nivel intelectual y profesión. Todos manifestaron  plena satisfacción por la experiencia vivida . No exclamaron como un Rey de Francia “Paris bien vale una Misa!”, pero sí dijeron “Valía la pena conocerla!”.Je reverai!

 

                                                              Roberto Eustaquio

                                                          universitas@earthlink.net.