GALILEO vs. GPS

Navegación satelital - Sat-nav

Hasta la década del 70 las aeronaves emplearon señales de radio generadas por emisores terrestres y captadas en receptores de a bordo para la aeronavegación y comunicaciones. Este sistema tenía  limitaciones de confiabilidad, propagación, alcance y fidelidad. En los 70 la tecnología ingresó a la era satelital con la puesta en órbita de 24 satélites americanos que permitieron el empleo del GPS (Global Positioning System) no afectado por condiciones meteorológicas reinantes. El GPS revolucionó no solamente el modo aéreo de transporte, sino también el marino y el terrestre. Luego se aplicó a otras funciones, como ser la búsqueda y salvamento de personas extraviadas en montañas, glaciares y desiertos. Al momento de escribir estas líneas (Ene 2006) los medios informan que señales GPS guiaron a la policía de Spokane, Wash., a detener a un ladrón encapuchado que había asaltado un banco llevándose sacas con dólares billetes sin saber que en una de ellas -ademas de $ 40,000 dolares- un empleado bancario había puesto un pequeño transceptor GPS. Una hora después, al ser detenido, el asombrado asaltante solo atinó a exclamar a sus captores: "ustedes sí que son unos brujos!".

El sistema, comunmente referido como "sat-nav", se popularizó. Hasta los taxistas lo emplean para dirigirse a direcciones de calles poco conocidas. El GPS los guía y avisa cuando llegan al punto buscado. Algunos GPS, como el Garmin Maps 360, van mostrando mapas en colores. En un reciente crucero a Mexico navegando por la costa de Baja California un pasajero me prestó en cubierta su GPS Garmin portátil y pude ir viendo en colores los caminos terrestres paralelos a los cuales navegábamos.

 

El  sat-nav europeo: Galileo

Europa comenzó a construir su propio sistema GPS que se llama Galileo. El 28 de Diciembre pasado un cohete Soyuz ruso fué lanzado al espacio para colocar en órbita el satélite para test "Giove A" (la sigla GIOVE corresponde a: Galileo-In-Orbit-Validation-Element). Este es el primero de los 30 satélites que integrarán el sistema Galileo, orbitando la tierra a 14.300 millas (el GPS lo hace a 11.000 millas). El costo de instalar el nuevo sistema sat-nav fué estimado en 4 billones de dólares. La inversión será compartida entre el sector público: la ESA (European Space Agency) que aportará $ 1,78 billones y el sector privado que completará el resto del capital. Si todo va bien el Galileo podrá operar a fines del 2010. Antes los científicos deberán comprobar -entre otros aspectos- la eficiencia de los relojes atómicos (corazón de cualquier GPS), la transmisión de las señales satelitales en código, la orbitación sincronizada de los satélites alrededor de la tierra denominada ephemeris, y el efecto de la radiación. Los responsables del proyecto expresaron que Galileo será superior en tecnología y precisión al actual GPS (precisión de una yarda -1 yarda=91 cm.- contra 5 yardas del GPS en su versión de libre acceso internacional. El GPS tiene además una versión de uso restringido para aeronaves militares y gubernamentales).

 

Motivaciones europeas crear una versión propia. Paises asociados al proyecto.

El GPS es de libre acceso en cualquier lugar del mundo. Su confiabilidad y precisión -aunque no perfecta en su versión civil- es aceptable. Es gratis. Accesible a cualquiera que disponga de un transceptor GPS computarizado, cuyo precio en el mercado ha venido bajando notoriamente desde su aparición. El empleo del GPS es sencillo y el software compatible se ha popularizado. Sin embargo los europeos decidieron contar con un sistema sat-nav en versión propia. Tienen sus razones. Es que el GPS es una red mundial militar que en caso de emergencias - o aún sin ellas, a discreción de los Estados Unidos- sus señales pueden ser degradadas, encriptadas o simplemente apagadas. El servicio se está prestando pero con carácter benévolo y sin garantías de continuidad o calidad. Cada usuario es libre de usarlo pero bajo su riesgo. Todo el costo del funcionamiento y mantenimiento del sistema GPS es cubierto por el gobierno americano, inclusive el de las 5 estaciones terrestres de precisos radares diseminados en el mundo que controlan y de ser necesario corrigen la posición de los satélites. Los europeos quieren ser independientes y tener la seguridad de acceder siempre a un sistema confiable y propio que ayude a uniformar la tecnología de un espacio aéreo europeo unificado. Es un proyecto tecnológico y político que está en marcha, desarrollado en cooperación con China, Israel y Ucrania. Existen conversaciones tendientes a la incorporación como asociados de Noruega, Argentina, Corea del Sur y Marruecos.

Los europeos confían en la avanzada tecnología de que disponen para construir este sistema civil de gran precisión que será administrado por un consorcio privado y ofrecerá 5 niveles de servicio a los usuarios. Han acordado inclusive con los Estados Unidos para que ambos sistemas -Galileo y GPS- sean compatibles y los receptores futuros puedan recibir señales de cualquiera de ambos sistemas.

 

Opiniones no coincidentes.

Aun cuando la mayoría de los europeos es optimista, estima que el éxito del proyecto está asegurado, generará fuentes de trabajo y que será altamente beneficioso para la industria y los usuarios, hay sin embargo opiniones discordantes. Los temores se basan en variadas cuestiones. Hay quienes ponen en duda el monto financiero final del proyecto. Aprecian que la inversión final necesaria será bastante mayor que la anunciada. Como el GPS es sin costo para el usuario, pero el Galileo en sus niveles comercial y público regulado será oneroso -aunque todavía no se aventuraron las tarifas que deben ser obladas-  algunos analistas predicen que los eventuales usuarios no serán tantos como se especula, por lo cual el emprendimiento podría tornarse eventualmente deficitario. Este aspecto, fogoneado por escépticos, ha reavivado el debate. 

Por otra parte Estados Unidos está desarrollando en este momento un moderno GPS cuyas características no se anunciaron, pero que obviamente serán de tecnología superior a la del actual sistema GPS en uso.

Por ello algunos analistas especializados en el tema mantienen un compás de espera sin arriesgar  pronósticos definitivos hasta que se aclare el panorama.

                                                                                                                                                               

Roberto Eustaquio

universitas@earthlink.net