LA
PELIGROSA TURBULENCIA CREADA POR LOS AVIONES
Introducción
La
invisible y peligrosa turbulencia creada por los aviones medianos y grandes es
tan importante que el AIM (Aeronaurical Information Manual) le dedica una sección
entera del capítulo 7 a su tratamiennto. El propósito de la presente nota se
limita a ilustrar a los eventuales lectores sobre la naturaleza, principales
características y riesgos que el fenómeno representa para la actividad aérea.
Siendo importante, no es sin embargo un tema que haya trascendido al gran público,
Recién ahora, y debido a la popularidad adquirida por el modo aéreo de
transporte, algunos medios comienzan a mencionarlo.
Descripción
A
los efectos de facilitar una interpretación gráfica , visual, de la
turbulencia podemos servirnos de una imagen que todos conocen. Cuando una
embarcación cualquiera se desplaza en el agua
podemos
observar que la proa corta el agua formando ondas que se prolongan y amplían
hacia atrás en forma de "V".
Similar estela, aunque no exactamente igual ni visible efecto, generan
todos los aviones en vuelo y aun en pista durante el decolaje y aterrizaje. En
los aviones chicos el fenómeno es poco significativo, pero en las categorías
de medianos a grandes se magnifica y
torna
peligrosa para otras aeronaves que puedan encontrarse detrás, en vuelo o en
tierra, dentro del alcance de la turbulencia.
Vórtices generados
por las puntas de las alas
Los
tests de laboratorio han demostrado que los vórtices turbulentos se generan en
las puntas de las alas de los aviones grandes. Fuera del laboratorio, y en
algunas pocas ocasiones, puede visualizarse el fenómeno cuando existen
condicioness de condensación.
Los
ingenieros aeronáuticos se sirven de una formula matemática aerodinámica para
calcular la intensidad de los vórtices turbulentos que dependen del peso del
avión dividido por el producto de la densidad del aire, la velocidad de vuelo y
el largo del ala, relación que aumenta con el mayor peso de la aeronave. Los vórtices
son estelas de
remolinos de aire turbulento o -dicho de otra manera- tornados
horizontales de forma cilindrica que se extienden hacia atras de las puntas de
las alas. Este par de remolinos turbulentos puede durar varios minutos en atmósfera
calma, tiende a descender de altura y se
extiende pocos kilometros detras del avion generardor.. Si hay vientos presentes
suficientemente intensos son desviados por el viento. Como los vórtices son
invisibles, la Organización de Aviación Civil Internacional ha establecido
reglas para espaciar los aviones en vuelo entre sí- según el tamaño de las
aeronaves- que los controladores de tránsito aéreo deben tener en cuenta. Los
aviones grandes que vuelan detras de otro deben guardar una distancia no menor
de 3 millas náuticas (5,56 Kms) y los chicos no pueden seguir a un avión
grande a menos de 5 millas náuticas (11,12 Kms). No existen instrumentos
confiables que detecten o puedan predecir la presencia o intensidad de un vórtice.
La fuerza del vórtice turbulento puede causar daños estructurales y hasta la
caída de un avión
chico, y afectar momentáneamente la estabilidad de un avión grande induciéndole
movimientos de rolido.
Remedios aerodinámicos. Winglets
No
hay manera posible de evitar la formación de vortices turbulentos, ya que son
consecuencia de leyes aerodinámicas. Los ingenieros, sin embargo, buscan
atenuar el inconveniente mediante el diseño de diferentes tamaños y formas de
ala. Lo mas efectivo hasta ahora es el agregado de winglets. Son esas pequeñas
extensiones verticales en las puntas de las alas de algunos aviones que sirven
para incrementar el largo funcional efectivo de las alas, disminuyendo aerodinámicamente
el rolido del viento por efecto alar que es mayor en las puntas de las alas.
Las investigaciones de la NASA sobre los vórtices
de punta de las alas.
La
NASA estudió el problema de los vórtices con experiencias realizadas mediante
el empleo de un B-747 al cual se le agregaron seis generadores de humo
instalados bajo las alas para obtener en vuelo real una imagen visual del efecto
de los vórtices. El objetivo fué estudiar el resultado de diferentes
configuraciones y probar elementos mecánicos varios para aminorar la creación
e intensidad de los vórtices. Se cumplieron treinta vuelos con el B-747
complementados con tests, experiencias
en laboratorio y utilización de programas especiales de computación. Las
evaluaciones sirvieron para mejorar las configuraciones alares, estimar las
distancias seguras de vuelo a que deben mantenerse distintos tipos de aviones
detras de la aeronave creadora de voórtices turbulentos y administrar mas
eficientemente el tiempo entre decolajes y aterrizajes.
Los
estudios sobre los vórtices continúan hasta el presente para aminorar las
consecuencias negativas de este peligro de la naturaleza que aunque tiene un
nombre es invisible, fantasmal. Pero existe.
Roberto Eustaquio
San Diego, California
universitas@earthlink.net