VATICINIOS SOBRE LAS
ELECCIONES DEL 2 DE NOVIEMBRE
El
mundo está pendiente de la fecha clave del martes dos noviembre próximo..
Nunca las expectativas fueron mayores ni emergieron tantos intereses
contrapuestos a la arena de una confrontación política de un solo país
La
opinión mayoritaria de observadores políticos -generalmente bien informados-
aprecia una paridad en la intención del voto ciudadano para los partidos
Republicano y Demócrata en las próximas elecciones presidenciales americanas.
Esa
posibilidad, dicen, solamente puede ser cambiada por algún acontecimiento
trascendente
que impacte al electorado en forma contundente. Se ha mencionado que podría
ser, por ejemplo, la noticia oficial de la detención de Osama bin Laden dada en
vísperas del acto eleccionario. Pero ese eventual golpe de efecto es solo una
teoría. Lo real hasta ahora es que nadie se atreve a arriesgar el nombre de un
vencedor con fundamentos convincentes e irrefutables.
Lo
que sí se ha especulado es que si las elecciones presidenciales no determinan
un claro vencedor la definición puede llegar a decidirse en una apocalíptica
batalla final entre legiones de abogados que tomaría tiempo..La apreciación no
es peregrina. Ya las anteriores elecciones del
2000 fueron dirimidas por pretores gladiadores en los estrados de las cortes.
Luego que todos los estados elevaron sus resultados de los comicios, la elección
del candidato que seria presidente por los próximos cuatro años quedó
pendiente de quien ganaba en Florida. Cuando terminó el recuento de los votos
Bush resultó vencedor por 537 votos.
La
ley electoral americana establece que el Presidente es elegido por votación del
Colegio Electoral. Hay un total de 538 votos electorales posibles. Una simple
mayoría de 270 votos gana. Si hubiera un empate de 269 votos entre dos
candidatos decide la House of Representatives (Cámara de Diputados). El sistema
Números estimativos
que barajan los observadores del proceso electoral
Aunque
esta carrera eleccionaria podría terminar en un "photo-finish" porque
el electorado esta dividido y los números de las encuestas pueden dibujarse
hasta cierto límite, en este caso la lupa de partidarios y observadores
independientes es un freno natural contra predicciones o especulaciones
infundadas. Al momento la situación sería así según importantes
observadores:
El
Presidente Bush teóricamente tendría asegurado 176 votos electorales de 20
estados: Alabama 9 - Arkansas 3 - Arizona
10 - Giorgia 15 - Idaho 4 - Indiana
10 – Kansas 6 – Kentucky 8 – Louisiana 9 – Missouri 6 – Montana 3 –
Nebraska 5 – North Dakota 3 – Oklahoma 7 -
South Carolina 3 – Tennessee 11 – Texas 34
Utah
5 – Virginia 13 - y Wyoming 3.
El
Senador John Kerry parece contar con 153 votos
electorales: asegurados en 10 estados y el Distrito de Columbia:
California 55 – Connecticut 7 – Delaware 10 – Hawaii 4 – Illinois
21 – Maryland 10 – Massachusetts 12 – New York 31 – Rhode Island 4 – Vermont
3 – y District of Columbia 3.
Hay
6 estados que suman 51 votos electorales que parecen inclinarse hacia Bush:
Arkansas 6 – Colorado 9 – Montana 11- Nevada 5 – North Carolina 15 – y
West
Virginia 5. Pero hay 6 estados con
63 votos electorales que favorecerían a Kerry: Maine 3 (tener en cuenta que
Maine tiene 4 votos pero 1 todavía esta pendiente de confirmación), Missisippi
17, Minnesota 10 –New Jersey 15 – Oregon 7 – y Washington 11. Si los
estados mencionados votan por quien parece estar inclinados Bush/Cheney tendrian
227 votos y Kerry/Edwards 216 votos.
Pero
hay 8 estados donde no puede establecerse una diferencia clara favorable a uno u
otro candidato que en total suman 95 votos indecisos: Iowa
7- Florida 27 – Maine 1 – New
Hampshire 4 - New Mexico 5 – Ohio 20 – Pennsylvania 21 –
y Wyoming 10.En estos estados se resolverá si las elecciones se deciden
en última instancia por los votos sumados o debe pasarse a una fase adicional
incierta.
Síntesis de un
escenario posible
Todavía
hay una carta mas que puede pesar en el balance total eleccionario con un valor
potencial desconocido. Restan sin alinearse muchos grupos independientes que
podrían poner su espada en la balanza e inclinar el platillo hacia uno u otro
lado. El cuadro está delineado. Pero su conformación final está por verse.
Roberto
Eustaquio
Abogado
– San Diego, California